¿Qué son los combustibles fósiles sólidos y los gases industriales?

Los combustibles sólidos y gases industriales cubren varios tipos de carbón mineral y productos derivados del carbón mineral.

El carbón mineral primario es un combustible fósil, usualmente con la aparienciafísica de una roca negra o parda, y consiste de materia vegetal carbonizada. Mientras mayor sea el contenido de carbono en un carbón mineral, mejor será su valor o calidad. Los tipos de carbón mineral se distinguen por sus características físicas y químicas. Estas características determinan el precio e idoneidad del carbón mineral para varios usos. Todos los productos del carbón mineral primario cubiertos en este capítulo son combustibles sólidos.

La turba es otro combustible primario estrechamente relacionado con el carbón mineral. Los combustibles derivados incluyen tanto los combustibles sólidos como los gases producidos durante el procesamiento del carbón mineral y por la transformación del carbón mineral.

Hay tres principales categorías de carbón mineral: el carbón duro, el carbón sub- bituminoso y el carbón pardo (también llamado lignito). El carbón duro tiene un valor calorífico bruto (VCB) mayor a 23.865 kJ/kg; incluye dos sub-categorías: el carbón de coqueo (utilizado en los altos hornos), y otros tipos de carbón bituminoso y antracita utilizados para calefacción y generación de vapor (por eso a veces se llama esta categoría “carbón de vapor”). El lignito o carbón pardo es un carbón no aglomerado con un VCB menor a 17.435 kJ/kg. El carbón sub-bituminoso incluye el carbón no aglomerado con un VCB en el rango intermedio entre las otras dos categorías.

Los productos secundarios o derivados incluyen los combustibles “patente”, briquetas (BKB y briquetas de turba), coques de gas y de horno coquificador, gases de planta de gas, gas de altos hornos y gas básico del horno de acero al oxígeno.

Durante los últimos 30 años, la participación del carbón mineral en la oferta total mundial de energía primaria (TPES) se ha mantenido estable en un 25%, lo que en términos absolutos ha requerido un crecimiento del 56% sobre la oferta en 1973. Es interesante notar que el consumo de carbón mineral incrementó dramáticamente para la producción de electricidad de más de 250% pero que, por otro lado, el consumo del sector residencial disminuyó de un 65%. En otras palabras, el carbón mineral ahora se usa principalmente para producir electricidad y en menor grado por la industria.